“Brainstorming”

Una lluvia de buenas ideas

Las sesiones de “brainstorming” son el pan nuestro de cada día en las agencias y hay días más fructíferos que otros. Días en los que no estamos iluminados y días en que la lluvia se convierte en una auténtica tormenta.

Estos son unos buenos consejos que podemos poner en práctica justo para esos días grises…

  1. Invitar a participar a un grupo diverso de personas Intentar que las personas que van a tomar parte en la sesión sean muy diferentes entre sí y que sean dueñas de experiencias y conocimientos también muy diversos.
  2. Procurar que la sesión no dure más de 30 minutos Trabajando bajo presión, los miembros del grupo estarán mucho más centrados en la tarea que tienen entre manos y engendrarán mejores ideas.
  3. Establecer unos objetivos (y también un contexto) antes de la sesión Es importante que quienes van a tomar parte en la sesión, dispongan de información contextual y tengan muy claros los objetivos antes de poner sus neuronas a trabajar.
  4. Solicitar a la gente que vaya preparada con algunas ideas Las ideas son caprichosas por naturaleza y aparecen en los lugares más insospechados. Por eso, para no dejarlo todo en manos de la inspiración divina, es recomendable que las personas que participan en las sesiones vayan abastecidas de antemano con un manojillo de ideas.
  5. Desconecta y cuida el ambiente Nunca lleves a un brainstorming tu smartphone u ordenador. Se trata de generar ideas y en eso tu cerebro es todo un experto. Además, hay que propiciar (es aconsejable) un ambiente tranquilo que propicie la aparición de la inspiración.
  6. Dejar claro desde el primer momento que las malas ideas son también bien recibidas Antes de dar con la “idea del millón de euros” hay que besar inevitablemente muchos sapos. Es más, a veces lo que parece un sapo (una mala idea) acaba transformándose en un príncipe (una buena idea).
  7. Poner límites para triunfar Trabajar coaccionados por ciertos límites animará a las personas que participan en la sesión de a esforzarse aún más y gestar de esta forma mejores ideas.
  8. No tener miedo del silencio El silencio es poder. En una sesión los silencios son útiles y sirven a la gente para dar forma a las ideas que tienen en mente y a pulir las ideas propuestas por los demás.
  9. Apostar por las sesiones de “brainstorming” virtuales Siempre pensamos inevitablemente en un grupo de gente que se da cita (cara a cara) en una sala de reuniones, pero este es sólo uno de los múltiples formatos que pueden tomar las lluvias de ideas. A veces, y dependiendo del objetivo, funcionan muchísimo mejor las lluvias de ideas  que tienen lugar con la complicidad de una herramienta virtual tan común (y sencilla) como Google Docs.
  10. Preparémonos para no generar ninguna buena idea… Si la lluvia de ideas termina sin ninguna buena idea, no nos lo tomemos como una pérdida de tiempo. Lo que sí es una pérdida de tiempo es ponerse a trabajar sobre una mala idea.

brainstorming

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Autor

La Chincheta